Ni tan oscuro
Para empezar, Cincuenta sombras de Grey sostiene la idea de que el “príncipe azul” existe y que este puede mantener una relación amorosa con la “sirvienta desdichada” y hacerla feliz en todos los sentidos posibles. La combinación de elementos urbanos y modernos, además del uso de personajes contemporáneos hacen que la historia sea llamativa y genere identificación con la protagonista, lo que atrae a un público mayoritariamente femenino entre treinta y cuarenta y cinco años de edad.
La
novela es narrada en primera persona por Anastasia, una estudiante
universitaria que, producto de un favor, entrevista a uno de los hombres
más ricos de Estados Unidos: Christian Grey. De inmediato crece una atracción
tanto sexual como sentimental entre ellos, por lo que inician una particular
relación. Aquí se encuentran las dos caras de este romance: Christian posee una
adicción por el sexo sadomasoquista, donde el sufrimiento y las carencias
emocionales son el motor de la búsqueda del orgasmo; por otra parte, Anastasia
sueña con un vínculo más dulce y delicado.
La obra
se desenvuelve en la búsqueda de la protagonista por conocer las razones por
las que Christian tiene aquellos fetiches sexuales. A medida que avanza la
historia, la situación anterior pierde importancia, y el relato acaba por
centrarse en una descripción detallada de los encuentros sexuales entre ambos
personajes, condición que le da atractivo a la historia.
Este
volumen ha alcanzado un notorio éxito, y los motivos pueden ser varios, pero
quizás el más importante sea el siguiente: hay una exhibición de un deseo
inconsciente por tener una experiencia sexual salvaje y, obviamente, poder
cumplirla junto a este príncipe azul contemporáneo, guapo y millonario.



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